Hascalana aprecia todo trabajo musical, ya que no existe una fórmula secreta para inventar una melodía.
Ella nunca ha sentido roche por dar a conocer sus gustos musicales, pues es de inseguros el hecho de ocultar o discriminar la música que a uno le pertenece como ciudadano. Hascalana tampoco es de las personas que alardean escuchar música que solo es para conocedores y denigrar las melodías que únicamente suenan en la radio o en las televisoras más conocidas. Por ello, se puede decir que Hascalana Quilefán, verdaderamente, sabe apreciar la música como arte y no como un gusto pasajero. Ella no se satisface con conocer diez grupos gringos del momento, sino ella trata de fijar los nombres de cantantes o agrupaciones que logra escuchar en la radio o en la televisión.