domingo, 4 de abril de 2010

Limpiando nuestra prosa

Cuando Hascalana terminó de escribir su crónica ficticia, tuvo que realizar la edición en compañía de Flocorlato: el editor principal. Tardaron dos días en limpiar la prosa hascalanesca, pero fue un trabajo arduo, ya que cada día leyeron y corrigieron aproximadamente treinta páginas.
Inesperadamente, Hascalana encontró varios errores gramaticales, tipográficos y de coherencia.
Parece que después de esta edición literaria, Hascalana aprendió algunos tips importantes que deben de estar presentes en toda narración.
Días después, los chicos Quilefán fueron a un lugar de Lima que se encuentra en una zona algo peligrosa de Lima. En ese sitio uno encuentra puestos en donde realizan trabajos de edición de video, gigantografías, avisos luminosos, sellos, impresión de hojas de cantidad copiosa y otras tareas que demandan tiempo.
Sin embargo, ellos no encontraron el papel que querían que tenga el libro y decidieron esperar un par de semanas para que el folio deseado llegue a sus manos.

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